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Optimismo Viral

Enfrentando el miedo

enfrentando el miedo

Que el miedo no te detenga

Cuando tenía 10 años estaba sentado a la orilla de un río al lado de mi abuelo, yo no podía cruzar el río porque le tenía un miedo terrible a ahogarme, mi abuelo un hombre de unos 60 años en ese momento, se reía y me decía que no era malo tener miedo, que si yo lograba que el miedo funcionara a mi favor, iba a ser positivo sentirlo en ciertos momentos, recuerdo mucho que me dijo, si te metes al río con un poco de miedo, seguramente serás mas cuidadoso y estarás más alerta, si sientes miedo a cruzar nadando, te vas a preparar para ser mejor nadador, pero si dejas que el miedo te paralize te vas a quedar aquí sentado todo el dia, y te vas a perder la oportunidad de conocer lo que hay en la otra orilla.
Sin darse cuenta, mi abuelo me dio la mejor lección de mi vida, hoy 30 años después sigo recordando ese dia, y como fue que aprendí a vencer muchos miedos, o mejor aún, hacer que los miedos jugarán a mi favor.

Y así me han pasado una cantidad de cosas en la vida, y he puesto en práctica esa enseñanza que me diera mi abuelo, lo he vivido en mi vida profesional, en mi vida personal, en emprendimientos, y he entendido que el miedo no se vence, que es bueno sentirlo, que en ocasiones nos protege, y nos obliga a actuar.

Enfrentando el miedo

Hace unos años tenía una empresa, fue un emprendimiento que cree con mucho esfuerzo y de forma muy empírica, empecé siendo muy joven, tendría 24 años aproximadamente, gracias a esa empresa logre alcanzar muchos de mis sueños, mi casa, mi carro, una estabilidad economica que me permitía vivir muy tranquilo y dándome uno que otro lujo. Siempre me ha gustado viajar, y en esa época de mi vida aproveche mis ingresos para conocer diferentes lugares del mundo.

Pero un día llegó una crisis económica en mi país o puedo decir a nivel global, mi negocio como muchos cayo en un momento muy dificil, yo tenia mas de 40 empleados, era una gran responsabilidad para mi,  en ese momento mi mayor preocupación era que todo lo que había construido durante 13 años de trabajo se estaba viniendo al piso. Pensaba en las consecuencias que traería, no solo para mi, también para todas las personas que durante años habían creído y dependían de ese proyecto.
A la crisis económica, se le sumaba una mala administración de la empresa en los últimos años, se había creado una deuda muy grande. el panorama era realmente malo, en ese punto de mi vida puedo decir que volví a sentir el miedo de forma muy intensa.

Cuando el miedo te paraliza

Como a todos nos pasa en muchos casos, volví a sentirme bloqueado, volví a sentirme sentado a la orilla del río, paralizado por miedo a nadar. Pero esta vez estaba solo, sin nadie que me diera el empujón para tomar una decisión.

En ese momento se me juntaron demasiadas cosas, una era la posibilidad de perder mi estabilidad económica y de paso poner en riesgo la tranquilidad de mi familia y de muchas otras familias que dependian de la empresa, por otro lado estaba el ego, algo que me decía que no podía verme derrotado después de tantos años de esfuerzo y crecimiento.

Después de casi un año de dudas, sin tomar una decisión definitiva, y estar buscando alternativas para evitar la quiebra lo único que conseguí fue endeudarme más. Las cosas no mejoraron, por más movimientos que trate hacer solo me hundia mas.

En ese momento sentí como si estuviera en el fondo del río, y solo tenía una opción, salir como fuera de allí.

Si yo hubiera actuado a tiempo me hubiera evitado muchos malos ratos y perder mucho dinero, pero el miedo a salir de mi estabilidad o zona de confort me paralizo. No vi más alternativas, me aterraba la idea de soltar algo que amaba tanto como mi empresa, era algo de lo cual siempre me sentí orgulloso, pero en ese momento era una carga muy grande que amenazaba con quitarme todo lo que me había dado.

Un dia, sin pensarlo más decidi parar, frene en seco, me declare en quiebra.

El comienzo del cambio

Por fin había decidido actuar, tuve que mirar al miedo de frente y entender que si no actuaba todo se pondría peor, puse el miedo a mi favor y pensé en soluciones, asi que empece a hacer arreglos con empleados, proveedores, bancos y hasta con el estado porque debía mucho dinero en impuestos.
Perdí gran parte de mi capital, pero sabía que en ese momento mi unica opción era volver a empezar de cero. Necesitaba dejar de sentir el peso en la espalda para poder lanzarme al río a nadar liviano, me llegó el momento de ir a ver que había a la otra orilla del río, necesitaba ir y enfrentarme de nuevo a lo desconocido.

No voy a decirles que ha sido fácil, por un tiempo me desestabilice, todo lo que había temido lo tuve que vivir, por fortuna siempre encontré en mi familia, principalmente en mi esposa, un apoyo incondicional, tuve días terribles donde el ánimo estuvo por el piso, perdí el optimismo y en muchos casos la confianza en mí mismo.

Volver a empezar

Nuevamente vino el miedo, senti miedo a envejecer sin lograr una estabilidad financiera, sentí miedo de ver crecer a mis hijos sin poderles dar una buena educación y todas las cosas que siempre he querido darles, sentí incluso miedo de perder a mi esposa por no lograr volver a ser la persona feliz y positiva que ella conocía. Sentí miedo a vivir frustrado el resto de mi vida sin poderme levantar de mi caída.

Pero esta vez, no me podía quedar paralizado, no podía quedarme quieto y perder más tiempo, pensé que si tenía miedo a no tener dinero, la solución era empezar a crear nuevas alternativas de negocios, que si sentía miedo por el futuro de mi familia lo que debía hacer era trabajar para volver a ser el hombre emprendedor y con ideas que siempre había sido. De ahí tomé la fuerza para volver a empezar, el miedo a perder lo que mas amaba me dio el coraje para tirarme al agua nuevamente y nadar con todas mis fuerzas. Ya no estaba tan joven como hace unos años cuando empecé mi anterior empresa, pero aun sentía ganas de trabajar, y si, tenía algo que me hacia mucho mas fuerte, la experiencia ganada.

Yo no sabía lo que me esperaba a este lado, puedo decir que aun lo sigo descubriendo, pero me ha gustado. Hoy tengo un nuevo modelo de negocio, he aplicado la experiencia de mi negocio anterior y siento que aprendí muchas cosas de mis errores pasados. He logrado transformar una caída en aprendizaje, creo que mi experiencia no fue tiempo perdido, fue parte del camino para llegar hacia donde voy. Como pueden ver, tuve que empezar de nuevo, pero ahora se que no empecé de cero, empecé muy arriba, lo aprendido y lo vivido son invaluables para mi en este momento.

Aprendizajes de la experiencia

Puedo decir que he recuperado el optimismo, que mi fe en mí mismo ha renacido, que voy liviano, que voy creciendo y dando lo mejor de mi para llegar a mi objetivo.
He recuperado mi estabilidad financiera en un 80% y mi estabilidad emocional está al tope, con más emoción por seguir viviendo lo que llegue. De lo que he experimentado en estos años me han quedado estas grandes enseñanzas que me atrevo a compartir porque puede ser, que estés pasando por algo similar, y tal vez te puedan servir:

Debemos aprender a usar el miedo a nuestro favor

A todos nos pasa, el miedo nos paraliza, el temor de perder algo o alguien, miedo a perder nuestra estabilidad en cualquier aspecto. Pero debemos cambiar el punto de vista y buscar las soluciones, generar acciones de cambio es la solución para vencer los miedos fácilmente.
Ver el miedo como un impulso para tomar acción es positivo. Funciona tener miedo, si el miedo nos empuja actuar en pro de una solución.
Cuando pasamos por momentos difíciles vemos todo oscuro, y eso hace que nuestros pensamientos sean negativos de forma permanente.
Yo les puedo asegurar que uno atrae lo que piensa o desea, si vivo pensando en que no tengo dinero, en que soy un fracasado y esas cosas que pensamos cuando estamos en crisis, pues no vamos a tener la mente clara para pensar en ideas o soluciones para generar ingresos.
Y así, con todos los aspectos, la abundancia no se refiere únicamente a lo económico, hay abundancia en todo sentido y eso debemos buscarlo.
Si, debemos reprogramar nuestra mente para que piense en positivo, dejemos de quejarnos, de lamentarnos y empecemos a pensar en
cómo generar prosperidad.

Creamos nuestro destino

Nosotros somos los responsables de nuestras vidas, de nadie más depende nuestro destino. Y sobre todo, debemos tener una voluntad de cambio, de mejora permanente. Debemos enfocarnos en conseguir que las cosas que deseamos sucedan, y es solo se logra actuando. Debemos aprender a aceptar las cosas como son, así no sean lo que deseamos, entender que de nosotros depende cambiarlas para nuestro propio bienestar.

Desea cosas maravillosas

Nada pasa sin un deseo, debes desear alcanzar tus metas, debes desear intensamente las cosas con las que sueñas, el deseo te da la motivación, te da la inspiración y la fortaleza para no rendirte en condiciones adversas, si deseas algo con intensidad vas a hacer algo por alcanzarlo, desea sin miedo, pero muévete por alcanzarlo. Te puede interesar: La ley de la atracción o el poder del pensamiento positivo

Tomar acción

Ya que sabes lo que deseas, no te quedes paralizado, entiende que las cosas no se dan solas, es necesario actuar, empezar a dar pasos es la unica alternativa para caminar, debemos actuar con decisión, en muchos casos arriesgandonos, si no asumimos riesgos nunca vamos a saber el resultado. Las cosas brillantes pasan, pero hay que provocarlas.

Ponte metas

Vamos por etapas, vamos paso a paso, ¡pero vamos!
Es necesario fijarnos metas y plazos, las cosas no se construyen de la noche a la mañana, todo es un proceso, pero es fundamental que ese proceso se vaya dando, ponte metas y esfuérzate por cumplirlas.

Da todo, lo que te cueste

Para alcanzar tus objetivos vas a necesitar dar lo mejor de ti, tu esfuerzo, dedicación y perseverancia, piensa que lo que estás dando, todo lo que pones de ti, será recompensando, no dejes de dar lo mejor de ti para conseguir todo lo que deseas para ti.

No te rindas

La persistencia es fundamental para alcanzar el éxito, las personas que se rindieron nunca conocieron lo que hubiera pasado si hubieran permanecido firmes, termina todo lo que comiences por más tiempo que te lleve, no claudiques, mantente firme en tus ideales y fiel a tus ideas.

Aprende de tus errores

Todos cometemos errores, piensa que cada caída es una oportunidad para aprender, aprende de tus errores. Si eres una persona emprendedora lo sabrás mejor que nadie, cada que movemos algo estamos expuestos a equivocarnos, es mejor equivocarse haciendo algo, a no equivocarse quedándose quieto.

Agradece cada momento

Es fundamental vivir en estado de agradecimiento, debemos agradecer y celebrar cada pequeño logro, incluso cada derrota, recuerda que algunas veces tenemos que perder algo para ser liberados y poder ir más livianos. Te puede interesar:Cómo mantener tu mente positiva

Meditación

La meditación es una gran alternativa para encontrar tranquilidad en momentos difíciles, procura tomar unos minutos diarios para hacerlo, te ayudará a enfocarte en las cosas que realmente merecen tu atención. Te puede interesar: Meditación: Aplicación de mindfulness ofrece servicios gratuito por dos meses

Disfruta el presente

Sin importar tu presente, trata de enfocarte en lo bueno que tienes, por poco que sea procura disfrutarlo, algunas veces no nos damos cuenta que el simple hecho de respirar ya es una bendición.

Finalmente, puedo decirte que los cambios no me han sido fáciles, pero entendí que son la unica forma de llegar a donde quiero llegar, yo he visualizado mi sueño, no pienso tanto en el recorrido que me espera, pienso a donde quiero llegar, por ahora simplemente trato de disfrutar el camino con agradecimiento por lo que tengo, sin sacarme de la mente lo que deseo.